Detrás de mis locas ansias por verte
se escondía la verdad más deprimente...
nadie lo sabía
a nadie le conté
que habían pasado días
de lluvias eternas en mis ojos
y frío inminente en mi alma
días en los que no te abracé
no te besé ni acaricié.
Días que no te tuve sobre mi pecho.
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