Un café con canela, dulce como tus abrazos, tu voz y tu mirada cuando me encuentran entre la multitud para alegrarme el día y la vida.
Un café con canela, caliente para calmar el frío de la ausencia que queda cuando te vas.
Un café con canela, cargado de mis pensamientos y buenos deseos para ti y para mí (para que pienses en mí).
Un café con canela, porque sé que te gusta... porque me gustas.