sábado, 28 de noviembre de 2015

Lluvia

No es como si el mundo se detuviera, pero cada vez que llueve no solo el cielo se nubla.
En mi mente surge la necesidad -como al inicio- de hacerte saber que me encanta poder ver en el cielo los mismos tonos que tus ojos observan, sentir que por fin vemos el mismo cielo.
Gris.

martes, 24 de noviembre de 2015


Sentía como cada uno de mis huesos se desplomaban sobre el suelo... luego fue mi corazón, que iba cayendo al compás de cada una de sus pisadas en dirección hacia la puerta, con motivo de su partida.
... Y sin retorno hacia mi.

"Me enamoré de él como cuando te duermes: lentamente y luego de golpe".

- Hazel Grace. Bajo la misma estrella.

Cita.


"Una vez Randy me dijo que no lo presionara o simplemente desaparecería. Me asusté mucho. Todo dependía de mi, se suponía que debía amarlo y al mismo tiempo dejarlo en paz".

- Las mujeres que aman demasiado.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Minimalista

¿Recuerdas lo sencillo que era reírnos?
Aquellas conversaciones donde contábamos todo, sin necesidad de interrogatorios,
la casa que tendríamos con estilo minimalista y vintage
"con un enorme patio para tener muchos animalitos" -dije-
Te vi sonreír. Sonreímos.


FIN



sábado, 21 de noviembre de 2015


"Porque eres el faro que ilumina mi camino a casa"
 -Sebastián A.



by: Leonid Afremov

Gracias por aparecer

En un mundo de escasos colores, como el más brillante de todos apareciste ante mi. Allí descubrí que el blanco y negro no es tan malo si entre el brillo de tus ojos café yo me puedo perder.

-Escrito en octubre.
Y la marea crecía sin control...
la luz del faro se apaciguó, como tus ganas de intentarlo.
Mi camino a casa se perdió
la niebla no te deja ver.

Ansiedad

Detrás de mis locas ansias por verte
se escondía la verdad más deprimente...
nadie lo sabía
a nadie le conté
que habían pasado días
de lluvias eternas en mis ojos
y frío inminente en mi alma
días en los que no te abracé
no te besé ni acaricié.
Días que no te tuve sobre mi pecho.

Puñalada Breve


Es tan obvia tu soledad
que estás buscando refugio en otros brazos
distantes y despreocupados.
Quiero ver si ahí vas a poder dormir los días de lluvia
si sus manos te acarician el alma
como las mías lo hacían.

Aceptamos el amor que creemos merecer.


Entonces ¿por qué sigo aceptando este amor que comprendo no merezco?
Y no es por ser de otro mundo, tan especial que a cualquiera haría rabiar de celos 
¡No, ya no!
Es lo unilateral y tan vacío de respuestas que se volvió
no es recíproco, ni correspondido.

Se que no merezco una gota de tu amor, 
porque ya me había ganado todo cuanto tuvieses para dar. 
Aún así, yo aceptaría esa gota, si decidieras volver. 

Con mis sentimientos bastaría para forjar de nuevo ese lazo que nos unía. 
Te extraño, pero solo en los buenos momentos cuando recuerdo... 
y estás aquí a mi lado, tu esencia se cuela por la ventana
odiaré las cerezas.

¡Ya vete! no me dejas y dueles, quiero dormir.
Mejor quédate, abrázame una vez más y dime que estaremos bien.



sábado, 7 de noviembre de 2015

Brisa en Noviembre


La brisa que libera males, los arrastra lejos y te refresca el cuerpo cansado de toda la porquería que has pasado.
La brisa que junto a la lluvia lava tu alma y la purifica.

La brisa nocturna que arrulla y acurruca a las flores.
La brisa fría y pasajera que choca contra mi pecho me recuerda que no tengo el abrigo de piel canela y olor a cerezas (que tanto me gusta) para darme calor.

Una brisa de noviembre que congeló a mi amor, y a mi me llevó lejos de él.