Le llamé amor, porque pensaba en ti y sonreía. Evocaba nuestros recuerdos y el mar me abrazaba, cálido y lleno de historias de amor en naufragio, ese mismo mar que ahora anhelas y al cual amaste primero.
Le llamé amor, porque me inspiraba a ser mejor. Todo era mejor cuando estabas tú... siempre estabas. Aprendí a hacer, por ti, dulces para regalarte todo este amor en cada uno de ellos, y me valgo de azúcar refinada para endulzar eso que antes era puro y natural, cual miel que fabrican las abejas y queda bien con la limonada caliente que tomas cuando hay malestar de gripe o de amor,
Le llamé amor, porque sin soñarte apareciste cual noble caballero, al rescate de su princesa. Ahora, de vez en cuando, me rescatas entre sueños, un rescate donde varías entre el héroe y el villano, pues me encuentro en este cautiverio que son mis días sin ti y me liberas de él, con solo una sonrisa, pero despierto y todo se desvanece, entonces ya no se si son sueños o pesadillas.
Aun así, le llamo amor, porque en su haber hay gran variedad, y tú, ocupas cada uno de ellos.
domingo, 2 de julio de 2017
sábado, 29 de abril de 2017
Fragmento de "El Cundeamor"
La Mariposa
En los primeros días de mi existencia fui dañina a las plantas y a las flores y repulsiva a la mirada humana: fui gusano.
Un día pdí a Dios me diera alas. Alas que me hicieran salir de mi insana impureza. Dios oyó mis ruegos, me aprisionó en lecho de seda y sumergió en amoroso sueño y cuando desperté era otro ser con inclinaciones hacia el bien. Hoy las plantas y las flores me brindan su perfume y yo, en recompensa, les doy en mis alas y caricias, mi alegría y mi amor hecho belleza.
viernes, 20 de enero de 2017
Café y Canela
Un café con canela, dulce como tus abrazos, tu voz y tu mirada cuando me encuentran entre la multitud para alegrarme el día y la vida.
Un café con canela, caliente para calmar el frío de la ausencia que queda cuando te vas.
Un café con canela, cargado de mis pensamientos y buenos deseos para ti y para mí (para que pienses en mí).
Un café con canela, porque sé que te gusta... porque me gustas.
Un café con canela, caliente para calmar el frío de la ausencia que queda cuando te vas.
Un café con canela, cargado de mis pensamientos y buenos deseos para ti y para mí (para que pienses en mí).
Un café con canela, porque sé que te gusta... porque me gustas.
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