Hoy empiezo de nuevo vuelven las mariposas, que poquito vuelan vuelven a mi estomago, ese que aún se encuentra en paz porque todo es tranquilidad. Esta noche, vuelve ese miedo la ráfaga que genera el aleteo de las mariposas se lo lleva y me deja la brisa suave que es refrescante y me quita el calor, apenas. Mañana, al despertar se que tus palabras me han de calmar te voy a esperar, siempre estaré -dije- siempre que quieras y mientras las mariposas vuelen y si no hay viento, soplamos poquito y las hacemos volar de nuevo, como al inicio.