sábado, 21 de noviembre de 2015
Aceptamos el amor que creemos merecer.
Entonces ¿por qué sigo aceptando este amor que comprendo no merezco?
Y no es por ser de otro mundo, tan especial que a cualquiera haría rabiar de celos
¡No, ya no!
Es lo unilateral y tan vacío de respuestas que se volvió
no es recíproco, ni correspondido.
Se que no merezco una gota de tu amor,
porque ya me había ganado todo cuanto tuvieses para dar.
Aún así, yo aceptaría esa gota, si decidieras volver.
Con mis sentimientos bastaría para forjar de nuevo ese lazo que nos unía.
Te extraño, pero solo en los buenos momentos cuando recuerdo...
y estás aquí a mi lado, tu esencia se cuela por la ventana
odiaré las cerezas.
¡Ya vete! no me dejas y dueles, quiero dormir.
Mejor quédate, abrázame una vez más y dime que estaremos bien.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario