Hay tardes de frío en las que quisiera compartir un chocolate caliente contigo, luego de haber hecho el amor.
Hay tardes de frío en que deseo ver una película contigo, mientras nos agarramos de las manos debajo de las sábanas, y nos acariciamos.
Hay tardes y noches de frío donde anhelo la cercanía de tu cuerpo, para llenar con su esencia esta fría soledad.
En esas mismas tardes, que son frías hasta que amanece el día siguiente, amor mío, son tus miradas, tus expresiones, es tu voz y son los recuerdos de nuestros momentos, el mejor refugio para calentar mi alma, hasta que te vuelva a abrazar.

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