jueves, 4 de febrero de 2016

Confesiones sin café


Quise escribirte tantas veces,
mientras el café se enfriaba
mis manos te añoraban,
nunca han sentido las tuyas
pero aun así lo he soñado.

Y sin pensarlo mucho
estoy aquí, escribiendo por ti,
para ti...

Mis emociones han colisionado entre sí
dejando un agujero negro en mi pecho.
No debo exteriorizarlas. Me desespero.
Te sueño.

Deseo tanto que vengas a mí
sin tener que llamarte mucho
sin esforzarme demasiado.

Se honesto, como siempre
pero para siempre, 
pues mis esperanzas de ello se alimentan.

Esta es mi confesión más cobarde,
o más valiente -me pregunto-
porque he dado a conocer mi sentir
pero no mis intenciones
de querer abrazarte todos los días 
y de comer dulces contigo.


1 comentario:

  1. Escribi demasiado en diferentes idiomas de Como te espera a cada tarde a las Cinco para darte un nuevo tipo de Cafe. Supe de el, Supe de todos y a uno de ellos le quebre la bocca por blasfemar tu nombre. Me canse de correr y de imaginar todo lo que pudo ser y nunca sera...ma dove sei?

    Te vi sonrriendo en una postal, te vi mas brillante de lo normal, te vi en tu uniforme de diario immaginando si tenias esa vida que tanto sogniamo...espero que tengas ese Jardin que querías para ti, adesso sono molto felice per te che hai trovato la felicità. Io... Aun no encuentro mi hogar, tampoco mi lugar però sin duda ya no corro, morì de mil formas al hacerlo tal vez por mi sentimento frustrato de querer correr aquella noche cuando llamaste y nunca lo hice.


    Escribo esto para ti, este debe ser El intento numero mil. Se que no esperas por mi, ya no estoy en el mismo lugar ma sono sempre... Pensandote

    ResponderBorrar